Mi esposo puso sus manos en mis nalgas acercandome hasta la orilla de la mesa, se bajó la cremallera de su pantalón, notando en la entrada de mi vagina su glande, sin que apartaramos los dos nuestras miradas.—- Quiero que me des un hijo, a partir de ahora lo haremos sin protección, ¿estás de acuerdo esposa? — pregunto.—- Te recuerdo que es solo por un mes, el tiempo que me tendrás a tu lado esposo —- conteste con sarcasmoPero de pronto de una embestida fuerte que me hizo gemir, David entró en mi cuerpo, saliendo y entrando moviéndose cada vez más fuerte, Mis gemidos fueron callados por su boca, los suyos era callados cada vez que me mordía mi hombro, La sensación de tener su miembro dentro de mi me hizo que se me erizarse mi cuerpo, haciéndome cerrar mis ojos, deseando que ese momento nunca se acabara.—-- Eso es mi amor, siempre seras mia, quiero que tengamos un hijo Keira dámelo, me harías el hombre mas feliz del mundo, estoy a punto cariño, quiero que te quedes con todo lo que e
Leer más