CAPÍTULO 41. LIBERAL
Regresamos a donde ya nos aguardaban los demás, las miradas eran inquisitorias, afiladas, como si intentaran arrancarme respuestas sin necesidad de palabras. Pero no iba a permitir que eso me descolocara.León me entregó mi equipaje sin decir nada más, sin mirarlo de nuevo, me di la vuelta y regresé a mi habitación, el aire ahí dentro se sentía distinto… más denso, más íntimo, como si aún guardara el eco de todo lo que había pasado.Apenas crucé el umbral, Vera se acercó de inmediato, no me dijo nada pero no hizo falta. Se quedó a mi lado, lo suficientemente cerca como para que sintiera su presencia, pero sin invadir, en su rostro era evidente la confusión, sus ojos buscaban los míos, llenos de preguntas que no se atrevía a formular, y, por un instante… agradecí ese silencio.—Sabes, Tessa… —dijo Vera con suavidad—. Creo que estás teniendo un comienzo un poco complicado en nuestra manada. ¿Por qué no damos un paseo y…?—Gracias, Vera… podemos ir después —la interrumpí con una leve son
Leer más