El auto llegó un martes.Bruno llamó a las nueve y cuarenta de la mañana, antes de que Laura terminara el segundo café, con ese tono suyo que solo usaba cuando las noticias eran buenas y él todavía no había decidido si celebrarlas o guardarlas para cuando el siguiente problema llegara.—La jueza Montero dictó resolución esta mañana.Laura dejó la taza.—Cuéntame.—Tres tardes por semana más una mañana de sábado. —Pausa de un segundo, el tiempo justo para dejar que aterrizara—. Y sin supervisora en las visitas con Santi.El silencio que siguió no fue de procesamiento.Fue de ese tipo específico de quietud que se instala cuando algo que has estado esperando durante meses finalmente llega y el cuerpo no sabe exactamente qué hacer con ello.—¿Sin supervisora.—Supervisión activa solo con Blanca, que todavía muestra resistencia según el informe de Raquel. —Bruno siguió, más rápido—. Para las visitas con Santi, la jueza lo considera innecesario basándose en los informes de la Dra. Rivas, lo
Leer más