Capítulo 154. Lo evidente.
La carretera avanzaba entre viñedos desnudos y árboles oscuros cubiertos por la neblina suave del invierno. El cielo gris claro apenas dejaba pasar algo de luz y, dentro del coche, la calefacción mantenía un calor cómodo que contrastaba con el frío húmedo de afuera.Kyle conducía en silencio, atento al camino, mientras Nataniel descansaba a su lado con el bastón apoyado entre las piernas y la mirada perdida entre los pequeños pueblos que aparecían a lo lejos.—¿A dónde vamos, señor Foster? —preguntó después de un rato, sin apartar la vista de la carretera.El alfa giró apenas el rostro hacia él. La pregunta era normal, la había escuchado cientos de veces; aun así, algo en ese “señor Foster” le produjo una molestia pequeña, difícil de explicar.—A la barbería —respondió acomodándose mejor en el asiento—. Ya necesito un retoque.—Entiendo —asintió enseguida.El silencio volvió a instalarse entre ellos, tranquilo, acompañado apenas por el sonido bajo de la radio y el motor del coche. Nat
Leer más