Narrado por LaraHacía tiempo que no me sentía… ligera.Incluso en los raros momentos en que Khaled parecía más calmado, o cuando intentaba acercarse con gestos dulces, algo dentro de mí siempre permanecía alerta. Como si supiera que la paz era una ilusión demasiado corta.Pero aquella mañana, bajé las escaleras con una sensación diferente. No porque el mundo hubiera cambiado. Sino porque tal vez, por primera vez, yo estaba empezando a cambiar por dentro.Fue entonces cuando la puerta lateral de la sala se abrió, y entró una mujer cubierta por un abaya de un tejido finísimo, negro como la noche, con hilos dorados delicadamente bordados. Sus ojos castaños, grandes y marcados, me observaron con gentileza.Rafiq vino justo detrás de ella, sonriendo con ese aire despreocupado que yo empezaba a reconocer como algo típico de él.— Lara, esta es mi esposa — dijo, orgulloso. — Layla.Ella se acercó con pasos elegantes y me saludó con un beso en la mejilla.— Salam aleikum. Es un placer conoce
Leer más