Sábado por la mañana.Había pasado toda la semana procesando la conversación del lunes con León. Trabajando en Santiago Capital durante el día. Evitándolo en casa durante las noches.Pero habíamos acordado que el sábado iríamos a hablar con mi madre.León y yo manejamos hacia el departamento de Marcela en silencio tenso.—¿Estás segura de esto? —preguntó mientras buscaba estacionamiento.—No. Pero necesito respuestas.—Ella puede negarse a hablar.—Lo sé. Probablemente lo hará.—¿Y entonces?—Entonces investigamos sin ella. Pero al menos lo intentamos.León estacionó. Me miró.—Si en algún momento quieres irte, nos vamos. Sin preguntas.—Okay.—Y si se pone agresiva o te lastima emocionalmente, intervengo.—León, es mi madre...—Y tú eres mi esposa. Aunque sea de contrato. No voy a dejar que nadie te lastime. Ni siquiera ella.Algo en su tono me hizo sentir protegida de manera que no esperaba.Subimos al departamento pequeño donde mi madre vivía. Tercer piso. Sin elevador.Toqué el ti
Leer más