Grecia habia llegado a casa de Draco que a partir de ahora ya era su casa y se habia puesto a acomodar sus cosas en su cuarto, estaba sola, Draco todavía no habia llegado, así que se dejó llevar por su curiosidad y salió de su cuarto y fue para el de él, abrió la puerta despacio, como para no hacer ruido, entró y para su sorpresa todo estaba organizado, muy organizado, la habitación era grande pero no de un tamaño exagerado, casi todo en blanco, pocos muebles y una hermosa vista hacia el jardin tracero de la casa, eso era básicamente lo que podias encontrar en ese cuarto. —¿Qué haces aquí? Grecia brincó al oir la voz de Draco, se habia quedado entretenida mirando la vista del jardin y no lo había escuchado llegar. —Yo...um...solo quería —estaba nerviosa. Draco entró al cuarto mirándola fijo, Grecia tragó en seco, empezó a sentir una sensación rara en su cuerpo, palpitaciones, sus manos le comenzaron a sudar y no lograba terminar la frase de manera coherente. Él, se le acercó m
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