El regreso de Alexander y Ailen se produjo cerca de la medianoche al momento en que la puerta de la suite se cierra, Ailen sin dudar se lanza a besar los labios de Alexander, pero no recibe ninguna reacción de él. —Alex ¿Qué ocurre contigo, ya no te gusto, no me deseas? — Ailen, no pienses en eso, estoy cansado. — Pero Alexander... — Alilen, estoy cansado ¿No eras la mujer más buena y comprensiva? Entonces ¿Por qué no puedes comprender que estoy cansado? — Yo comprendo aquello, pero no se trata solo de cansancio, Alexander, quiero ser tu mujer — Escuchar aquellas palabras provoca cierta reaccion de desprecio en el cuerpo de Alexander puesto que, su cuerpo reacciona a una sola mujer y la reconoce como suya. — Hablaremos de eso más adelante Ailen. Alexander se alejó dejando a la mujer humillada, con su ego de mujer pisoteado. — Esto es culpa tuya Helen, y ten por seguro que voy a destruirte, porque no pienso dejar que Alexander me rechace por ti, ningún hombre me rechazaría. El
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