—Papá insiste en que te demande, así que no tengo más opción que escucharlo —dijo Sienna con una voz pequeña, fingiendo sumisión.Adeline la miró con una frialdad cortante y no pronunció una sola palabra. La oficial, cansada del drama familiar, tomó el mando. —Muy bien, si ese es el caso, vayamos a la delegación para presentar el informe formal. Inmediatamente, le ordenó a su compañero que acompañara al gerente para recuperar las grabaciones de seguridad del pasillo.Adeline, ignorando las miradas pesadas de Damian, Ricardo y Sienna, cerró la puerta de su habitación con un clic definitivo. Sabía perfectamente que, una vez que la policía analizara las imágenes, verían que no había pruebas de una agresión física clara. Si Sienna quería seguir adelante, tendría que gastar una fortuna en abogados para una batalla que ya estaba perdida. Con esa tranquilidad, Adeline volvió a la cama y durmió profundamente.Se despertó a las seis y media de la mañana. Tras una ducha rápida y arreglarse con
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