—¿Crees que Brenda se atreverá a decir en el tribunal que todo fue porque es la amante de Ricardo y que tuvo una hija ilegítima con él? —preguntó Adeline con una voz que cortaba como el hielo—. ¿Podrá admitir ante un juez que es una mujer desvergonzada?
Cuanto más hablaba Adeline, más se encendía su indignación; sus ojos se volvieron gélidos mientras clavaba la mirada en Sienna. La joven se quedó estática, con la boca abierta, pero sin palabras para defender lo indefendible. Adeline soltó un bu