—Además, copié ese video de vigilancia solo para que mi madre se calmara —continuó Sienna con voz compungida—. El embarazo la tiene muy estresada; no duerme, está irritable y vive paranoica pensando que alguien quiere hacerle daño. No te preocupes, Damian, hablaré con ella. No permitiré que demande a mi hermana.
Sienna le dedicó una última mirada cargada de una falsa nobleza. —Deberías darte prisa y alcanzar a Adeline. No es seguro que una mujer esté sola en el mercado nocturno con una niña peq