Al escuchar la palabra daño cerebral, los padres del CEO, casi se desmayan del susto. Don marco, sostuvo a su esposa para que no cayera al piso y se golpeara. — ¡No, eso no puede ser verdad, nuestro hijo no pudo haber quedado dañado del cerebro, él es tan inteligente, tan capaz, tienen que asegurarse de que se recupere! El padre estaba histérico, la madre estaba a punto de perder el conocimiento. El dolor los invadía a ambos, la angustia por la salud de su único hijo. — Por favor cálmense, ya estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos, por ahora debemos esperar a que despierte y esté más consciente, no nos apresuremos a sacar conclusiones, solo los puse al tanto del panorama que tenemos por ahora. Cabizbajos, los padres tuvieron que aceptar que solo quedaba esperar, Carolina, los encontró en la habitación de su marido, y el médico también la puso al tanto a ella. La directora de proyectos que había hecho de todo por atrapar a uno de los CEO, más apuesto y exitoso
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