El teléfono apenas sonó una vez. — ¿Papá? ¿Qué sucede? La voz firme de Raymundo cambió por completo al escuchar la respiración agitada de su padre. — !Hijo... llegó el momento! A Alondra se le rompió la fuente. ¡El bebé ya viene, ya vamos camino al hospital! Durante un segundo, el tiempo se detuvo para el empresario. El CEO se puso de pie de un salto, haciendo que la silla girara hacia atrás. — ¿Ella está bien? No me ocultas nada, papá!Carajo, mi bebé ya va a nacer y yo no estoy ahí! —Sí. Está tranquila, pero las contracciones ya comenzaron, está teniendo mucho dolor. — ¡Voy para allá enseguida! !Pobre de mi Alondra! El empresario no esperó más respuesta y cortó la llamada a su padre, volteó a ver a los socios y dijo: — !Mi hijo está por nacer! ¡La junta se cancela hasta nuevo aviso! Algunos CEOS se quedaron sorprendidos, la junta era bastante importante, y ellos no dejaban el trabajo por el nacimiento de uno de sus hijos. Pero otros que si le daban importanc
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