Capítulo 138 Debés parar Rodrigo estaba con Diana en el apartamento de ella, ayudándola a poner la mesa. En un momento sintió que había estado a punto de perderla de nuevo. Ser abogado significaba mucho trabajo, pero también significaba guardar secretos confidenciales. Por suerte, Diana lo entendió y lo había ayudado en todo. Había sido una gran compañera en toda esta situación difícil que Lissandro, que más que su amigo era su hermano, estaba pasando. La verdad era que, si no fuera por Alessandra, Diana lo hubiese mandado al diablo y más allá. Mientras ponía los cubiertos, Rodrigo recordó cuando Lissandro no estaba pensando claro, ayer al mediodía. Lo había llamado después de hablar con Ofelia. Le iban a dar el alta a la niña y no sabía dónde iban a vivir. No quería fallarle a Ofelia. Pero en el apartamento de ella no iba a poder hacer nada rápido, y entonces hicieron lo que tenían que hacer. El problema era que Lissandro no estaba bien. Cuando fueron a comprar las cosas, estaba
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