-Estaba empezando a dudar si era ahí, ya que nunca salías - fue sincero - por aquel lado hay un restaurante, ¿no? ¿Vamos a comer? -Sí - aceptó con facilidad. Después de todo, cualquier lugar estaba cerca de su casa. Desde donde estaban, caminando a la izquierda, encontrarían una calle bloqueada por un lado; por el otro, frente a ese callejón sin salida, había otra calle larga. Desde esa esquina, yendo varias casas al frente, se encontraba el apartamento de Dayana. Después de comer, se dirigieron ahí. Subieron las gradas hasta el segundo nivel, donde Dayana ingresó el código de su habitación. Entraron, dejó sus cosas en la mesa a un lado de la cama, junto a la computadora portátil; en tanto Jaziel escan
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