La editora respondió un lunes de noviembre.No con el correo estándar de aceptación que Olivia conocía de los cinco textos anteriores: el párrafo con el nombre del texto, la confirmación de la publicación, la fecha estimada. Esta vez el correo tenía tres párrafos y los tres eran diferentes.El primero confirmaba la aceptación del libro: Lo que el caldo sabe antes, cuatro capítulos, ochenta y nueve páginas, para publicación en enero.El segundo decía: el libro sabe lo que su título promete. Lo leí dos veces el sábado y la tercera vez el domingo por la mañana, que es el tipo de lectura que hago con los libros que necesitan que yo decida si la primera impresión fue correcta. La tercera lectura confirmó las dos primeras. El caldo sabe antes y el libro también.El tercero decía: el título tiene que quedarse exactamente como está. Si el proceso editorial sugiere cambiarlo, me llaman primero.Olivia llamó a Nathan a las nueve de la mañana.—La editora aceptó el libro —dijo.—Lo sé. —Nathan e
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