El miércoles la bandeja de correo interno había desaparecido del pasillo.Valerie lo notó a las ocho y cuarto, cuando pasó junto a la fotocopiadora con el carrito.El espacio de siempre, junto al tabique de la derecha, estaba vacío.No retirada para reemplazarla. No desplazada unos metros. Vacía, como si alguien la hubiera vaciado con urgencia suficiente como para no reponer el espacio después.Siguió con el carrito hacia el cuarto piso.---Dora la encontró en el cuarto piso a las nueve y media, con esa energía particular que tenía cuando llegaba con información que consideraba de primera categoría.—¿Has oído lo del proveedor?Valerie no levantó los ojos de la superficie que estaba limpiando.—¿Qué proveedor?—El del norte. —Dora bajó la voz al nivel en que transmitía lo que consideraba noticias de alto valor—. Esta mañana han llegado tres de la central. No son los de la auditoría de la semana pasada, esos ya los conocemos. Estos son distintos. Trajes oscuros, carpetas cerradas, no
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