Capítulo 46 —El mundo es más chico de lo que parece.Narrador:El beso ya no era un accidente.Era una decisión que se repetía, que se afirmaba con cada roce, con cada respiración que se les trababa en la garganta. En el sótano de la sastrería, rodeados de su historia desarmada, telas apiladas, cajas sin etiquetas, maniquíes recostados como cuerpos cansados, Camila sintió que el mundo se le había reducido a la boca de Tony y al pulso acelerado que no sabía cómo apagar.Sus lenguas se rozaron primero con una prudencia mínima, como si todavía quedara un pedazo de cordura intentando dirigirlos. Pero esa prudencia duró lo mismo que dura una mentira cuando se le mira de frente. El contacto se volvió más profundo, más insistente, más íntimo. Se buscaron con hambre, con esa desesperación silenciosa que no grita, pero arrasa.Tony la tomó de la nuca. Sus dedos se abrieron en el cabello de Camila, la anclaron ahí, pegada a él, y Camila, que había jurado no confundirse, respondió con una entrega
Leer más