Los ojos de Luna brillaron de inmediato. Tomó la bolsita con cuidado, como si fuera algo precioso, y esbozó una sonrisa enorme.—¡Gracias, tía! —exclamó, envolviendo a Olivia en un abrazo espontáneo.Olivia le devolvió el abrazo, emocionada, y cruzó una mirada cómplice con Laura.Liam se acercó y se agachó, quedando a la altura de la niña. Su sonrisa fue abierta, genuina, y sus ojos se suavizaron.—Encantado, princesita —dijo con cariño, inclinando levemente la cabeza—. Eres muy hermosa.Luna sonrió, orgullosa, y sin pensarlo dos veces le echó los bracitos al cuello.—¡Gracias, tío! —respondió animada, apretándolo en un abrazo espontáneo.Liam soltó una risita baja, sorprendido y encantado, antes de incorporarse.—Pónganse cómodos —dijo Edgar, señalando el sofá—. Liam, sigo siendo el mismo de siempre.Se sentaron, aún intercambiando miradas tranquilas.—No los esperaba… —comentó Laura, sonriendo abiertamente—. Qué linda sorpresa.Olivia le lanzó una mirada cómplice a Laura, curvando l
Leer más