Liam cerró los ojos por un segundo.—Me estás dejando claro que tus sentimientos por mí no tienen la misma intensidad que los míos —dijo en voz baja, exhausto—. Me estoy dando cuenta de que estoy amando más… y eso me hace creer que, en algún momento, voy a terminar solo en esta relación.Olívia lo miró, decepcionada, pero Liam no se detuvo.—Por eso nunca quise entregarle mi corazón a ninguna mujer. Porque, para mí, el amor siempre termina igual: traición, sufrimiento… y muerte.Ella respiró hondo, como si estuviera recogiendo sus propios pedazos.—El amor no soporta a una tercera persona entre la pareja —dijo, con una calma devastadora—. Eso enfría. Corroe. Va matando la relación poco a poco.Levantó el rostro, los ojos húmedos, pero firmes.—¿Cuántas veces más voy a encontrarla en lencería? —la voz le tembló, pero no retrocedió—. ¿La próxima vez va a ser ella encima de ti?Liam dio un paso atrás, como si la acusación lo hubiera golpeado de lleno.—¿Te estás poniendo en mi lugar? —co
Leer más