El Primer vestido que le colocaron a Pilar era de satén, caía por su cuerpo como una segunda capa de piel, el color Marfil hacía lucir aún más blanca su piel, y el escote asimétrico, le brindaba una ayuda muy estética, ante sus pechos que, con el correr de las horas aumentaban de tamaño gracias a la producción de leche, el alimento primordial de Caleb, además era con un estilo cruzado, que acentuaba aún más su cintura gracias a una banda suave que se plegaba en aquellos lugares que, según Pilar, tenía uno que otro royo, la falda caía en línea A con una abertura discreta, y sobre la cadera izquierda, un bordado en hilos de plata dibujaban un par de hojas alargadas, apenas visible cuando ella se movía, era un vestido luminoso limpio, pero Pilar sintió que le daba un aura de santidad y tranquilidad que claramente no poseía, aun así lo intentó, se vio una y otra vez en el espejo, ladeando su cabeza, tratando de centrarse en todo aquello que la favorecía, pero finalmente terminó negando, e
Leer más