POV: AuroraMe vendieron por un tratado de no agresión y derechos de pesca en el río norte.Así de simple.Estábamos en el despacho privado de Marcus. Una habitación que olía a cuero viejo, tabaco de pipa y decisiones despiadadas. Yo estaba sentada en un sillón de terciopelo rojo, con las manos apretadas en mi regazo para que no temblaran.A mi derecha, de pie junto a la ventana, estaba Lucian.A mi izquierda, detrás de su inmenso escritorio de caoba, estaba Marcus.Y en la esquina más oscura de la habitación, como una sombra condenada, estaba Kieran.No se movía. No hablaba. Pero la tensión que emanaba de su cuerpo era tan densa que sentía que podía asfixiarme con ella. Sus puños estaban cerrados a los costados, los nudillos tan blancos que parecían hueso expuesto. Su mandíbula estaba trabada con tanta fuerza que temí que sus dientes estallaran.Estaba siendo obligado a mirar. A ser testigo.—El cortejo durará tres meses —dijo Lucian. Su voz era tranquila, la voz de un hombre que sab
Leer más