Estaba recostada sobre mi cama, mirando el techo con el teléfono entre las manos, mientras una rabia venenosa me consumía por dentro.Todo estaba saliendo mal.Malditamente mal.Mi cuerpo todavía dolía por la pérdida.Mi vientre vacío se sentía como una burla cruel.Y lo peor…Lo peor era que cada vez que cerraba los ojos, veía a Nicola despreciándome.Viendo a Elena en mí.Deseando a Elena.Siempre Elena.Apreté los dientes con tanta fuerza que sentí dolor en la mandíbula.La odiaba.La odiaba con cada maldito pedazo de mi ser.Porque incluso rota…Incluso escondida…Incluso embarazada…Seguía arrebatándome todo.La iba a matar, cuando el niño al fin fuera mío, la mataría, ella no merecía estar respirando mi mismo aire.—Maldita seas… —murmuré, apretando el teléfono hasta que mis nudillos palidecieron.De pronto, la pantalla se iluminó.Número desconocido.Fruncí el ceño.Por un instante pensé en ignorarlo.Pero algo dentro de mí se tensó.Contesté con cautela.—¿Sí?La risa al otro
Leer más