Cuando comprendes que cada generación amplifica el problema en lugar de resolverlo, aceptas que no estás criando familia sino cultivando apocalipsis en capas.Me quedé de pie frente a la ventana de mi habitación, observando el jardín donde Caos y Orden jugaban con sus hijos. No era una escena doméstica normal. Cada vez que los gemelos reían, las flores cercanas alternaban entre marchitarse y florecer en ciclos imposibles. Nyx II había heredado la capacidad de su padre para deshacer patrones, mientras Kosmos podía crearlos de la nada.Tres generaciones, pensé, trazando el patrón mental que me había quitado el sueño durante noches.Kael, mi primer hijo, había contenido tres almas. Había sido poderoso, imposible, y su muerte había desgarrado realidades. Caos y Orden eran entidades primordiales habitando cuerpos de bebés, fuerzas fundamentales del u
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