Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando tres hermanas que se odian deben pelear como una, cada golpe coordinado es milagro de odio mutuo momentáneamente suspendido.
El puño de Vorgath seguía descendiendo hacia mi rostro cuando sentí el tirón familiar de Ravenna tomando control de nuestras piernas. Me moví hacia la izquierda justo cuando el golpe pasaba rozando mi mejilla, tan cerca que el desplazamiento de aire quemó mi piel.
—¡Ahora! —gritó Nyx desde algún lugar a mi derecha.
No tuve tiempo de procesar







