Capítulo 14Lo que Mckenzie acababa de confesar cambiaba mi vida por completo, esos malditos habían intervenido en lo más valioso para miNo pude contenerlo. Caminé directo hacia la fiesta, sin pensar, sin sentir el dolor en la pierna, estaba como en piloto automático, Abrí las puertas con fuerza y entré.Liliana ya estaba en el altar, agarrada de la mano de Mike, sonriendo como si no hubiera destruido mi vida, como si su maldita envidia no fuera toxica para míNo lo soporté.—¡¿Cómo pudieron hacerme esto?! —grité, con la voz quebrada—. ¡Tú y tú! ¡Le pagaron a McKenzie para atrasar mi tratamiento!El salón entero se quedó en silencio, Mis palabras se escucharon claras, fuertes, imposibles de ignorar, delante de los invitados elegantes a la boda.Papá apareció enseguid, Me tomó del brazo con brusquedad intentando calmarme.—Paulina, ya basta —me dijo entre dientes—. ¿Cómo te atreves a acusar a tu hermana de algo así? Supongo que esto es un escándalo para cancelar la boda pero no lo v
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