Capítulo 17
Edward se quedó en silencio unos segundos después de que Aurora le dijo lo de su hermana.
Se le notaba la respiración agitada, estaba teniendo un ataque de ansiedad, y lo entendía, su hermana era su motivo de vida.
—Ayúdame a encontrarla —le pidió—. Si tienes otra pista, lo que sea, dímelo. Yo puedo viajar mañana mismo a España. No pienso perder más tiempo.
Aurora negó con la cabeza
—Edward, no sirve correr sin dirección —respondió—. Dame una o dos semanas. Yo voy a encontrar algo. Te lo prometo.
—No quiero esperar. No puedo —se notaba muy estresado.
Me acerqué y puse una mano en su brazo.
—Confía en ella —le dije—. Aurora cumple lo que promete. Siempre.
Él me miró, aún tenso, pero respiró más intentando controlarse.
—Está bien… —murmuró—. Pero apenas sepas algo, me lo dices de inmediato.
Aurora asintió, nos dio un abrazo y se fue.
Cuando cerré la puerta, Edward se sentó en el sillón con la mirada perdida, tenía los hombros rígidos por el estrés.
Verlo así me dolía, por