131. UN LOCO ENAMORADO Y FELIZ
KADENLos dos empezamos a gemir excitados cuando comencé a embestirla, deslizándome suave adentro y afuera.Isabella se estaba derritiendo, y me encantaba cómo el eco de sus gemidos desesperados rebotaba contra el cristal.Sus piernas estaban tensas, muy abiertas, de puntillas, mientras se empujaba hacia atrás para encontrarse conmigo una y otra vez, cada vez más rápido y más salvaje.Los sonidos húmedos del choque de nuestros cuerpos llenaban la ducha, de manera rítmica, enredados en lujuria y amor.—Aaah, cariño… me tienes loca… Mm, qué rico, mi macho… ah, ah… —gruñó, empujándose con más fuerza, obligándome a cogérmela como un lobo en celo.Nuestras feromonas danzaban en el vapor, y nuestra piel mojada se resbalaba mientras hacíamos el amor.Casi me acosté sobre su espalda, gruñendo y jadeando, restregándome contra ella.Mi boca trazó la línea por su espalda arqueada hasta subir a su cuello.Mis caninos salieron por instinto al ver la nuca expuesta.Su cabello mojado caía sobre un ho
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