CRHIS.Entro en la cabaña de una patada, con el corazón martilleando contra mis costillas. Este lugar, el mismo donde torturé a mi tío para que pagara por lo que hizo, ahora se ha convertido en el escenario de mi peor pesadilla. Ignoro los fantasmas de este sitio; mis ojos solo tienen un objetivo: Aura.La veo atada, pálida, pero con una mirada de acero que me devuelve el alma al cuerpo. Luego, mi vista se clava en él. Marcus. Llevo micrófonos ocultos y un pinganillo conectado con la policía que rodea el perímetro, pero él está demasiado desquiciado para notarlo.— Has llegado demasiado lejos, Marcus —digo, mi voz es un rugido bajo, cargado de una furia que apenas puedo contener.— Sé que en esta cabaña tienes tus secretos, Christopher —dice él con una sonrisa enferma, apretando el revólver—. No los hemos descubierto todavía, pero dime de una vez: ¿qué hiciste con tu padre y tu tío? Los mataste, ¿verdad? ¡Confiésalo!Se nota que ha perdido la razón por completo desde que su esposa lo
Leer más