ReinaEl caos tenía un sonido. No lo supe hasta que lo oí con mis propios oídos. No eran gritos a todo pulmón, ni órdenes ladradas.Era el tipo de movimiento frenético sin ritmo: pasos golpeando la piedra, puertas abriéndose de golpe, voces superpuestas por el pánico, y yo estaba en el centro.No recordaba todo el regreso. No con claridad, pero recordaba sangre. Tanta sangre que aún me preguntaba cómo no me había desmayado ya. O tal vez sí, y simplemente no podía recordarlo.Recordaba que me temblaban las manos al presionarlas contra el cuello de Caine, rogando por algo, cualquier cosa, para demostrar que no se había ido, pero no hubo nada.No hubo respuesta, ningún movimiento, ni siquiera una respiración que pudiera sentir. Por un horrible segundo, lo creí, y luego me obligué a moverme.Aaron. Seguía tendido en el campo, con la sangre acumulándose bajo su cabeza. Me arrastré hasta él, le di una bofetada y grité su nombre hasta que sentí como si me hubieran desgarrado la garganta."¡D
Leer más