*—Dante:Cuando terminaron, dejaron caer las manos casi al mismo tiempo y se miraron. Ezra se inclinó hacia él, buscando apoyo, y Draco, como si entendiera la solemnidad del momento, se acomodó entre ambos, ronroneando suavemente, aportando un calor sencillo que contrastaba con la carga emocional que los envolvía.—Es un bonito lugar para descansar —comentó Dante con una sonrisa leve, sincera.—He dejado una fortuna aquí —bromeó Ezra, y por un segundo, breve pero necesario, ambos rieron, dejando que la tensión se aflojara un poco.No obstante, el momento volvió a asentarse cuando Ezra giró la vista hacia la lápida, sus ojos suavizándose.—Papá… —susurró, y Dante enderezó ligeramente los hombros, atento—. Esta persona que ves a mi lado es mi compañero, mi alfa destinado y el hombre que amo —comenzó, su voz cargada de una dulzura que apretaba el pecho; Dante buscó su mano y la sostuvo con firmeza—. Es con quien he decidido pasar el resto de mi vida, con quien quiero formar una familia y
Leer más