*—Ezra:Decidido a regresarle la alegría a Dante por el momento hermoso que compartieron, Ezra movió las manos hasta sostener su cabeza y lo obligó con ternura a mirarlo de nuevo.—Todo está bien, ¿sí? —le aseguró con una sonrisa suave, el corazón latiendo lleno de amor—. Es normal perder el control cuando eres un alfa y estás con tu omega. Eso dicen todos, al menos —Ezra soltó una pequeña risa, intentando aligerar el ambiente—. Estoy bien. Un poco adolorido, si, y creo que mi cuerpo va a recordarte durante días —añadió con picardía leve ya que sentía su agujero palpitar y parecía negado a cerrarse—, pero estoy bien.Dante no parecía muy seguro, así que Ezra se inclinó y buscó sus labios en un beso lento, suave, sin urgencia. Un beso distinto a los anteriores. No había hambre ni desesperación. Solo cuidado. Sus labios se movieron con calma, rozándose, probándose como si estuvieran aprendiendo de nuevo el idioma del otro, como si quisieran decir todo lo que las palabras no alcanzaban.
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