[ALYA]Han pasado dos semanas desde aquella reunión en la que nuestros padres hablaron de reglas como si estuvieran firmando un tratado de paz y no negociando nuestras vidas.Dos semanas desde que decidimos aceptar la tregua.Y si alguien me preguntara cómo han sido, diría: normales.Lo suficientemente normales como para que desde afuera todo parezca estable.Pero por dentro… nada es realmente tranquilo.El proyecto de Dubái se convierte en el nuevo centro gravitacional de ambas familias. Planos, renders, estudios de suelo, videoconferencias con el equipo del empresario árabe, ajustes estructurales, discusiones técnicas. Las reuniones conjuntas entre Marchesi y Morello ya no son excepción, sino rutina.Zaed y yo nos sentamos en la misma mesa donde antes nuestros apellidos competían. Ahora compartimos carpetas, pantallas, decisiones.Es extraño.A veces, cuando lo miro del otro lado de la mesa de juntas, serio, concentrado, defendiendo una propuesta de diseño con la misma pasión con la
Ler mais