704. Ahora sí estás ahí.
Pienso que todo lo que sobrevive al desgaste deja de ser prueba y se convierte en verdad, y esa idea se instala en mí mientras el entorno mantiene esa estabilidad inquietante que ya no engaña, que ahora entiendo como una espera activa, una forma de observar cuánto tiempo puedo sostener lo que acabo de reconstruir sin que algo vuelva a desviarse.El eje sigue presente, distinto al de antes, más áspero, más consciente, como si cada ajuste hubiera dejado una marca que ahora forma parte de su estructura, y mientras lo sostengo noto que ya no lo hago desde la tensión constante, sino desde una decisión más profunda, menos reactiva.Kael se acerca otro paso, esta vez sin medir tanto la distancia, y su presencia deja de ser solo referencia para volverse parte directa de lo que estoy sosteniendo, alineándose con ese eje de una forma que no había ocurrido antes, como si hubiera esperado este punto exacto para entrar de verdad.—Ahora sí estás ahí —dice, su voz baja, más cercana, atravesando el
Leer más