Andrés tenía que viajar, pero a última hora decidió asistir al foro de manera remota. No estaba de humor para salir de la ciudad sabiendo que Victoria llegaba a la empresa vistiendo prendas cada vez más atrevidas. Aquello le molestaba... y mucho.Al día siguiente, Victoria volvió a elegir un atuendo muy llamativo: un vestido negro ajustado, tacones altos y un elegante abrigo. Después del trabajo almorzaría con uno de los jóvenes ejecutivos de la empresa, y la idea la entusiasmaba, pues pensaba que Andrés no estaría para incomodarla.Rebeca y Rosita habían sido quienes la animaron a salir. Necesitaba rodearse de personas, distraerse y hacer todo tipo de actividades para olvidar a Andrés, su adorado tormento.Sin embargo, Andrés había llegado muy temprano a la empresa y permanecía encerrado en su oficina. Desde allí observaba discretamente todo lo que ocurría, especialmente los movimientos de los empleados.Victoria, muy animada, salió acompañada de Luis Rubio, un joven y brillante ejec
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