KarolHay frases que uno entiende tarde.Y luego están las que uno entiende demasiado rápido.“Viene hacia aquí” fue una de esas.No necesitó repetirse. No necesitó explicación. Bastó ver cómo todos en la sala cambiaban la postura al mismo tiempo, como si alguien hubiera apagado una luz invisible que mantenía todo en calma.La risa de Helen se apagó de golpe, como si nunca hubiera existido. Teo ya no sonreía. Thiago dejó de mirar papeles y simplemente levantó la vista con una frialdad que no había visto antes en él. Incluso los guardias, esos que siempre parecían hechos de piedra, empezaron a moverse con una rapidez distinta, más tensa, más real.Y Logan…Logan ya no estaba bromeando.Sentí su mano volver a buscar la mía casi instintivamente, como si el cuerpo supiera algo que la mente aún no terminaba de procesar. Me apretó los dedos con firmeza, no fuerte, pero sí lo suficiente para recordarme que seguía ahí, como si esa fuera su forma de decir “no te muevas de mi lado aunque todo s
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