Mundo ficciónIniciar sesiónLos días pasan en la más absoluta soledad. Veo a Vicenzo en el desayuno, en la comida y en la cena. Ni una palabra, ninguno de los dos ha comentado lo sucedido. Paso mis días encerrada en la habitación, no salgo, no como mucho. No me apetece hacer nada. A veces me mira fijamente esperando a que yo diga algo. Entre nosotros ha cambiado todo, yo he cambiado. Ninguna objeción, ninguna pregunta, ninguna protesta
. Absoluto silencio. Me pregu







