Mundo ficciónIniciar sesiónCLINT HA LLEGADO A CASA Y SE DEJÓ EN EL SOFÁ. Las paredes giraron y un sabor amargo llegó a su boca en un juego de subir y bajar por el esófago. Luchó por tragarse su incomodidad y miró los muebles. Ni él ni Rita tenían una religión definida. Entonces, no había imágenes, cruces ni rosarios por la casa dispuestos a charlar con él.
Sintió que su teléfono celular vibraba en e







