Mundo ficciónIniciar sesiónLOS VIENTOS JUGARON POR SU CABELLO Y HOJAS COSECHADAS POR EL AIRE. Todavía estaba temblando mientras se sentaba en el asiento y apoyaba las manos en el volante. Afortunadamente, el temblor no fue un impedimento para cumplir con el plan y salir del hospital. Ahora, ese día había ganado más significado: era el día de su renacimiento.
Cinco enfermeras y una docena de guardias de seguridad aparecieron mientras el hombre se preparaba para







