Capítulo 38 – Confiarse.
La vuelta a casa fue rara. Pensé que sólo me llevaría a casa, pero no fue así, fuimos a pasear por la ciudad, cogidos de la mano, hasta llegar a un alto edificio. Intenté soltarme, pero él no me dejó, tiró de mí hacia dentro, mientras atravesábamos aquel estudio de fotografía, lucía calmado, aunque yo no lo estaba ni un poco. La gente nos observaba a medida que avanzábamos con la vis