Mundo ficciónIniciar sesiónMiranda
No debí pedirle aquello, mucho menos luego de lo cruel que fue recibir su rechazo ayer en mi viejo departamento, pero la soledad tampoco es algo que mis nervios estén dispuestos a soportar. Mucho menos en este inmenso e incierto lugar tan frío como un sepulcro.
Cuando era niña tuve una vecina como la señora Hills, una mujer que se preocupaba por su c







