Mundo ficciónIniciar sesiónJames
Solía gritar cuanto amaba a esa mujer, siempre, sin ningún tipo de vergüenza, como si nos importara lo que él sintiera o no. Ahora se ha perdido a sí mismo, todo por un accidente.
Miro a Isis cuando la escucho gritar, mi pequeña diosa del desierto ríe en los brazos de Brianna y salta, como si la conociera de siempre, como si no se tratara d







