Mundo ficciónIniciar sesiónLa muchacha se puso de pie se acercó al Padre Alejandro, entonces inhaló profundo, observó a Iván, y luego a Diego, enseguida tomó la palabra:
—Buenos días soy Paloma Borrero, en este hermoso día que el cielo nos envuelve del mágico color azul y los rayos del sol nos abriga la piel no quiero hablar sobre los tristes episodios que todos los que estamos aquí hemos vivido. —Sonrió—. Yo vengo a decirles que, aunque a veces en la vida se nos presentan días grises en los cual
Queridos lectores espero hayan disfrutado esta historia, que como les mencioné es muy distinta y diferente a las otras de venganzas en las que se acostumbra a dejar al verdugo con la protagonista. Espero haya sido de su agrado, faltan unos capítulos extras, y el epilogo, los iré subiendo uno diario en esta semana, y también mi reflexión final. Gracias por leer.







