Mundo ficciónIniciar sesiónRaphael se dejó arrinconar por Heather en el baño. Tenía las manos jabonosas de ella por su piel y sintió la suya erizarse, aunque el agua estaba caliente y flotaba vapor en el ambiente. Ella pasó sus dedos por un pezón masculino, que se decían que eran tan inútiles como una cortadora de hielo en el desierto, pero no, los suyos estaban muy sensibles, tan expectantes como él.







