Mundo ficciónIniciar sesión—Es… grande –dijo Heather, mirando en derredor la habitación de Raphael, con las finas zapatillas en la mano, y caminando descalza.
En el centro del dormitorio y apoyada en un pequeño muro blanco se hallaba la cama, de madera oscura, sábanas blancas y de un tono verde olivo. Los ventanales guiaban a una terraza con mesa de desayuno y daban vista al jardín con piscin







