Mundo ficciónIniciar sesiónLa oscuridad no solo invadió mi vista, si no todo el resto de mis sentidos, caí al suelo, desvanecida, atada, más que sometida, como una esclava que no tiene opción de elegir, no puede decir que no, ni siquiera sentí el golpe de mi cuerpo contra el suelo en ese momento.
No supe cuánto tiempo paso para que reaccionara de nuevo. El único pensamiento que tuve y quizá por pura supervivencia fue Santiago, esperaba que la burbuja en el que él se encontraba lo mantuviera lo suficientemente a






