Llegó el nuevo día y todos se levantaron, desayunaron y Mijaíl se llevó a Jessa a la escuela de ballet, pero tuvo que esperar a que se despidieran con un gran beso que demoro minutos y Alexander beso a su gran amigo en la frente y se fue a la clínica a visitar a Lucca para ver cómo estaba.
Cuando llego a la clínica se percató que todos se apresuraban en su presencia, el doctor designado asomo para saludarlo muy nervioso.
—Buenos días, jefe, ehm…—Alexander, pregunto enojado
—Qué m****a está pasan