Mundo ficciónIniciar sesiónCuando abrió los ojos, Helena no estaba allí. Era una ausencia insoportable, como si le hubieran arrancado el aire del cuerpo junto con la silueta de Helena y esa mano que al menos por un rato estaba entre las suyas. Parecía imposible que estuviera viva, parecía imposible que no lo reconociera… pero después de cinco años de arrastrar su alma y su corazón por un abismo de culpa, muy poco quedaba del magnate que había







