ATADA AL HOMBRE QUE NO DEBERÍA AMARME
Lira Valtoria siempre creyó que no tener lobo era la peor maldición de su vida—hasta la noche en que su prometido, Evan, eligió a otra mujer justo frente a ella.
En medio de esa traición, una sola frase terminó de destrozar lo poco que quedaba de sus defensas:
“Está embarazada, Lira. De mi hijo.”
Humillada. Abandonada. Apartada por la misma familia que había defendido durante años.
Lira huyó hacia el bosque con el corazón ardiendo y el cuerpo al borde del colapso—y fue allí donde el destino dio un giro brutal a su vida.
Un coche pasó a toda velocidad. La luz la golpeó de frente. Su cuerpo salió despedido.
Y cuando alguien tomó su brazo desde la oscuridad, Lira sintió algo que no debería haber sentido: un vínculo.
No el de Evan. No el de nadie más.
Sino tres—tres—auras alfa chocando sobre ella.
Kael.
Rhys.
Jace.
Tres hermanos Alfa conocidos por ser despiadados, intocables y por no compartir nada—mucho menos una Luna.
No querían a Lira.
Pero tampoco podían dejarla ir.
Y cuando el oscuro secreto del pasado de Lira salió a la luz, una cosa quedó clara:
Ella no era wolfless.
No era débil.
No era una víctima.
Era la clave que podía destruir o unir a los Alfas.
Y todos—incluido el hombre que la traicionó—lamentarían haber tocado a la Luna equivocada.