Mundo de ficçãoIniciar sessãoLo empujaban hacia delante.
Dylan miraba con pavor el lugar.
El pasillo por donde lo llevaban era lúgubre, oscuro y desprendía un pestilente olor a humanidad.
Se removió entre las manos de aquellos dos hombres de gran tamaño pudiendo ver que sus brazos estaban completamente tatuados resultandole algunos de esos tatuajes similares al que le vio en el brazo a Sasha pero, en su defecto, podía afirmar que mucho más feos.
Vio que







